miércoles, 8 de abril de 2009

Conservar el Agua

Jaque mate

Sergio Sarmiento
“La jardinería requiere mucha agua, especialmente en la forma de sudor”.
Lou Erickson Ninguna tragedia ha sido tan anunciada como la del agua. Desde hace décadas en México y otros países del mundo se han escuchado voces que han señalado que nos estamos quedando sin agua. La única diferencia es que hoy los augurios se están volviendo realidad.
Esta semana la Comisión Nacional del Agua, Conagua, cerrará completamente la llave de aprovisionamiento de la Ciudad de México desde el sistema Cutzamala durante cuando menos 36 horas. La ocasión anterior en que se hizo esto el corte fue de apenas 50%, pero miles de familias se quedaron sin agua una semana. Podemos concluir que esta vez las consecuencias serán devastadoras.
Nos dicen que los cortes que se han venido haciendo al aprovisionamiento de agua son necesarios para permitir la recuperación sistema Cutzamala. La escasa precipitación en el último año ha dejado las presas en niveles preocupantes.
Debemos entender, sin embargo, que esta emergencia no es una situación fortuita sino la consecuencia de una tendencia que será difícil revertir. El cambio climático y el aumento de población del Valle de México, así como la acumulación de siglos de equivocadas políticas gubernamentales –desde la desecación de los lagos de la cuenca hasta la creación de un sistema que mezcla las aguas pluviales con las negras y las bombea para sacarlas del valle– han condenado a la ciudad a quedarse sin agua gradualmente.
Mucho se puede hacer para resolver este problema, pero tanto el Gobierno federal panista como el capitalino perredista parecen más interesados en usar el agua para obtener votos que para garantizar el bienestar de los habitantes del Valle de México.
La primera medida que debe tomarse es cobrar un precio adecuado por el agua. Este precio debe ser suficiente para cubrir los costos de distribución, pero también para garantizar el posterior tratamiento del agua y para realizar y mantener inversiones de infraestructura. Algunas familias pueden ser subsidiadas; sin embargo, mantener una política de precios bajos sólo servirá para agravar la actual situación, en que buena parte del agua se desperdicia y los pobres terminan pagando más por tener que recibir el agua en pipas. Las campañas de publicidad para apelar a la conciencia de los ciudadanos no tienen resultados prácticos, mientras que las políticas adecuadas de precios son muy eficaces.
El Gobierno debe entender que la inversión prioritaria del Valle de México es hidráulica y que ésta debe incluir el tratamiento de aguas residuales. El dinero no debe desperdiciarse en obras de relumbrón, como segundos pisos del Periférico o el reemplazo del asfalto por concreto hidráulico y del concreto hidráulico por asfalto.
Es correcto que las autoridades corten el suministro a quienes no pagan el agua, como se anunció ayer, pero de nada servirá si sólo se cobra a los ricos pero no a los pobres. El mensaje será que unos pueden tirar el agua y otros no. Es importante, de hecho, que haya un eficaz sistema de cobro para el agua. Lo ideal sería concesionar el trabajo a una empresa profesional que tenga incentivos para el cobro y que no pueda ser sometida a presiones políticas.
El Valle de México recibe mayor precipitación que el agua que consume. El aprovechamiento de la lluvia, tanto para inyección en los mantos freáticos como para reemplazar el agua potable en usos cotidianos, debe impulsarse con reglamentos e incentivos económicos.
El agua es demasiado importante para seguir posponiendo las soluciones o para continuar con las estrategias populistas que buscan ganar votos pero hipotecan el futuro. Hoy, que nos estamos quedando sin agua, tenemos que empezar a actuar.
LITROS Y LITROS
Para producir un kilo de maíz se requieren 900 litros de agua. Un litro de leche, precisa mil litros. Un kilo de trigo, 1,350 litros. Un kilo de arroz, tres mil litros. Un kilo de carne de res, 16 mil litros. Una taza de café, 140 litros (Waterfootprint.org).

Sergio Sarmiento es periodista y analista político/comentarista de televisión.
En Internet: www.sergiosarmiento.com
Tomado de: www.elimparcial.com/Columnas/VerColumna.asp?NumNota=770583
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